Autorízate a negociar con tu pareja

Muchas personas, influidas por los mitos románticos todavía vigentes, creen ingenuamente que el sentimiento amoroso es suficiente para prevenir y solucionar conflictos. Por desgracia, la realidad nos demuestra que esto no es así. El amor es necesario, pero no es suficiente.

Para que el sentimiento amoroso se mantenga a lo largo del tiempo hace falta un elemento esencial: los dos miembros de la pareja deben tener la voluntad y la capacidad de llegar a acuerdos satisfactorios para ambos.

¿Qué es negociar exactamente?

“Negociar” es una palabra que asociamos al mundo de los negocios, pero desgraciadamente no la utilizamos para nuestras interacciones personales. Sin embargo, es en las relaciones de pareja donde hemos de ser más capaces y hábiles para negociar.

Negociar con la pareja significa expresar nuestras propuestas y/o peticiones, escuchar las de nuestra pareja, y, a través del intercambio, llegar a un acuerdo que satisfaga los intereses de ambas partes. Es decir, un acuerdo del tipo “yo gano, tu ganas”.

Amar y negociar parecen ser dos palabras incompatibles, pero en realidad son dos palabras que se complementan. Si bien es verdad que negociar suena poco romántico, mucho menos romántico es romper una relación y tener que sufrir las consecuencias de la ruptura.

Elementos imprescindibles para negociar con la pareja

1.- Compatibilidad: Para llevar a cabo una negociación en pareja es imprescindible que exista compatibilidad en todo aquello que es realmente importante para cada uno de los dos. De ahí, la importancia de una buena elección de pareja. Si uno se enamora de una persona con la cual es incompatible, inevitablemente está destinado a sufrir. En estos casos, negociar no sirve de nada.

2.- Igualdad: Es fundamental que los dos miembros de una pareja tengan muy claro que ambos tienen los mismos derechos, las mismas obligaciones y los mismos privilegios.

3.- Respeto: Muchas parejas no son capaces de negociar porque su relación no se fundamenta en el respeto mutuo. En el momento en que uno de los dos pretende cambiar al otro o imponerle su voluntad, la pareja entra en una espiral de peleas y discusiones que deterioran profundamente la relación.

Temas a negociar

Antes de iniciar la convivencia, es necesario que los dos miembros de la pareja se autoricen a negociar todos aquellos aspectos de su relación que, más tarde o más temprano, pueden generar conflictos de intereses: las finanzas domésticas, el reparto de tareas y responsabilidades, las reglas de convivencia, el espacio propio, la carrera profesional, la corresponsabilidad con los hijos, etc.

Una pareja que esté acostumbrada a negociar de forma amorosa desde los inicios de su relación tendrá mucha más facilidad para solucionar todos aquellos conflictos que pudieran surgir a lo largo de su convivencia. Esto es así porque cada vez que una pareja llega a un acuerdo satisfactorio, su vínculo se hace más sólido y aumenta la confianza entre ambos.

En definitiva, las parejas que funcionan son las que negocian.

Con el propósito de ayudar a todas aquellas personas que desean ser felices en pareja y disfrutar de un amor duradero, he escrito el libro Amor de verdad (Planeta / Zenith, 2016), una guía práctica para encontrar pareja y mantener la relación aplicando el arte de la negociación.